La vejez trans se refiere a la etapa de vida de las personas transgénero que han alcanzado la tercera edad, que en Colombia comienza a los 60 años. Esta población enfrenta numerosos desafíos, incluyendo la violencia, la discriminación, la pobreza extrema y el déficit en el acceso a derechos básicos como la salud, la vivienda y la pensión.
La relevancia de esta cuestión radica en que las personas trans adultas mayores han sobrevivido a décadas de marginación y violencia, y ahora buscan garantizar sus derechos y vivir con dignidad. Un ejemplo práctico de esta lucha es el caso de Yolanda Torres, una mujer trans de 61 años que impulsa la creación de un colectivo de personas trans adultas mayores para exigir al Gobierno garantías para su vejez, como vivienda, acceso a salud y trabajo.
En la vida cotidiana, las personas trans adultas mayores pueden enfrentar situaciones como la exclusión social, la falta de acceso a servicios de salud adecuados y la discriminación en el mercado laboral. Sin embargo, también hay ejemplos de resistencia y lucha, como la creación de colectivos y organizaciones que buscan proteger y empoderar a esta población.
En conclusión, es fundamental reconocer y respetar los derechos de las personas trans adultas mayores, y trabajar para crear un entorno más inclusivo y solidario. Como dice Yolanda Torres, “las personas trans que llegamos a la vejez somos sobrevivientes de la violencia”, y es hora de que se les garantice una vida digna y segura. Asociación de Jubilados. Fuente: El País.



