El término bricolaje casero se refiere a la actividad de realizar pequeñas reparaciones y mejoras en el hogar de manera autónoma, sin necesidad de contratar a un profesional.
Esto puede incluir tareas como arreglar un grifo que gotea, cambiar una persiana atascada o instalar una lámpara.
Este concepto es relevante para las personas mayores porque les permite ahorrar dinero en reparaciones y mantener su independencia en la vida cotidiana. Al aprender a realizar pequeñas reparaciones, pueden evitar depender de terceros y sentirse más seguros en su hogar.
Un ejemplo práctico de bricolaje casero es cambiar un enchufe o arreglar una puerta que rasca contra el suelo.
Con un kit de herramientas básico y algún tutorial en línea, casi cualquier persona puede realizar estas tareas de manera segura y efectiva.
Es importante recordar que, aunque el bricolaje casero puede ser beneficioso, también es fundamental saber cuándo es necesario llamar a un profesional.
Si el problema afecta a instalaciones importantes o implica riesgos, es mejor pagar a alguien que sepa lo que hace o recurrir al seguro del hogar.
En resumen, el bricolaje casero es una excelente manera de mantener la independencia y ahorrar dinero, siempre y cuando se realice con precaución y sentido común. Consulta la fuente oficial para más información.
Asociación de Jubilados. Fuente: 65 y más.



