El término cuidador familiar se refiere a una persona que se encarga de atender y cuidar a un familiar mayor o dependiente, asumiendo responsabilidades que van desde la atención emocional hasta la gestión de sus necesidades básicas.
Esto es especialmente relevante para las personas mayores, ya que el 75,6 por ciento de las personas que reciben cuidados son padres o madres, y casi la mitad de ellos superan los 81 años.
La labor de un cuidador familiar es fundamental, ya que no solo proporciona apoyo emocional y físico, sino que también permite que el familiar mayor mantenga su autonomía y calidad de vida.
Sin embargo, este rol puede ser exigente y requerir sacrificios, como restar tiempo al ocio o a sí mismo, lo que puede generar cansancio y agotamiento físico y emocional.
Un ejemplo práctico de la labor de un cuidador familiar es el de una persona que dedica 20,6 horas semanales a atender a su madre mayor, ayudándola con las tareas domésticas, accompanyándola a citas médicas y proporcionándole apoyo emocional.
Esto puede requerir una gran cantidad de tiempo y esfuerzo, pero también puede ser una experiencia gratificante y enriquecedora.
En resumen, es importante reconocer y apoyar a los cuidadores familiares, ya que su labor es esencial para el bienestar de las personas mayores.
Si eres un cuidador familiar o conoces a alguien que lo es, es importante buscar ayuda y apoyo cuando lo necesites, y no dudar en hablar sobre tus sentimientos y necesidades.
La labor de un cuidador familiar es fundamental para la sociedad y merece nuestro reconocimiento y aprecio.
Asociación de Jubilados. Fuente: CinfaSalud.



