El dolor de espalda asociado a la edad es un tema importante que debe ser abordado de manera proactiva.
En esencia, se refiere a las molestias y dolores que pueden surgir en la espalda a medida que envejecemos, y que pueden afectar significativamente nuestra calidad de vida.
Es relevante porque, según los expertos, el envejecimiento, la obesidad y el sedentarismo están detrás de una epidemia de dolor lumbar crónico, siendo la principal causa de discapacidad en el mundo.
Un ejemplo práctico de cómo aplicar recomendaciones para proteger la columna es haciendo ejercicio físico diariamente, como caminar al menos 30 minutos al día o practicar ejercicios aeróbicos suaves, y realizar pausas activas cada hora en el trabajo, especialmente si se tiene un empleo de oficina o conducción prolongada.
Además, es fundamental mantener una dieta equilibrada rica en calcio, vitamina D, proteínas y antioxidantes, y evitar el exceso de peso.
En resumen, para prevenir el dolor de espalda, es esencial adoptar un estilo de vida saludable, que incluya ejercicio regular, una dieta equilibrada y evitar el sedentarismo.
Si el dolor persiste, es fundamental consultar a un médico para detectar complicaciones de forma precoz y aplicar los tratamientos adecuados. Asociación de Jubilados. Fuente: 65 y más.



