La artrosis de rodilla es una afección común en la madurez que se produce cuando el cartílago protector de los extremos de los huesos se desgasta, causando dolor, inflamación y limitación del movimiento.
Este término se refiere a una condición crónica que puede afectar significativamente la calidad de vida de las personas mayores.
Es relevante porque casi una de cada tres personas mayores de 45 años muestra signos de esta afección, y puede afectar su capacidad para realizar actividades cotidianas y disfrutar de una vida plena.
Sin embargo, los estudios han demostrado que moverse de forma adecuada puede marcar la diferencia en el manejo de esta condición.
Un ejemplo práctico de cómo se aplica esto es a través de ejercicios aeróbicos como caminar, montar en bicicleta o nadar, que han sido identificados como las actividades más efectivas para aliviar el dolor asi como mejorar la función y el bienestar general de los pacientes con artrosis de rodilla.
En conclusión, es importante que las personas con artrosis de rodilla incorporen ejercicio aeróbico de forma regular y adaptada a sus posibilidades, y si alguna limitación impide realizar estos ejercicios, otras formas de actividad estructurada también pueden ser beneficiosas. Asociación de Jubilados. Fuente: 65 y más



