La osteoporosis es una enfermedad crónica y progresiva que debilita los huesos, volviéndolos frágiles y susceptibles de fracturas incluso ante pequeños golpes o movimientos cotidianos. Esto puede avanzar durante años sin mostrar síntomas, hasta que aparece la primera fractura, por lo que se la conoce como la “epidemia silenciosa” del siglo XXI.
Es relevante para las personas mayores porque, según la Organización Mundial de la Salud, 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres sufrirán una fractura a partir de los 50 años en algún momento de sus vidas, la mayoría relacionadas con la osteoporosis. En España, el 54,4% de los mayores de 50 años sufren osteopenia y el 10,7% osteoporosis, lo que puede generar un alto grado de dependencia y pérdida de autonomía.
Un ejemplo práctico de cómo se aplica esto en la vida cotidiana es que, con el aumento de la esperanza de vida, las personas mayores deben tomar medidas para prevenir la osteoporosis, como realizar ejercicio físico regular, mantener una dieta equilibrada rica en calcio y vitamina D, y abandonar el tabaco y reducir el alcohol. Además, es importante realizar revisiones periódicas a partir de los 50 años para detectar la enfermedad de manera temprana.
En resumen, la osteoporosis es una enfermedad que puede detectarse, tratarse y prevenirse. La educación sanitaria, la prevención activa y el seguimiento médico continuado son clave para combatir esta “epidemia silenciosa” que puede limitar la calidad de vida de las personas mayores. Es importante tomar medidas sencillas para marcar la diferencia, como incorporar el ejercicio y cuidar la alimentación, y realizar revisiones periódicas a partir de los 50 años. Asociación de Jubilados. Fuente: 65ymas



